Siempre he deseado poder detener el tiempo, es un don, uno de aquellos que pertenecen a mi lista de deseos para cuando se aparezca el genio, al frotar la lámpara que aun espero encontrar en algun momento de mi vida.
Hoy lo recordé por eso lo menciono. Todo comenzó hace un par de dias, yo y mi carro, mi musica, mi buen humor, el sol, mi brazo a la merced de los rayos ultravioleta mientras sostengo el volante, mi chullo por mas que muera de calor y mi corazon buscando su parte gemela. Una chica hermosa, unas piruetas, un incidente, un accidente, un árbol, una niña y un gato, (en ese orden), y mis disquetecnicas para que los guardianes de la ley no me pongan una infracción mientras hablo por celular con mi madre.
De pronto, me encuentro yo en una situación incómoda que no viene al caso citar, pero que me llevó hacia el meollo que quiero mencionar. Por esas cosas de la vida mi primo se apareció; para ser mas honestos no fue por esas cosas de la vida, yo lo llamé, pero eso de las cosas de la vida suena un poco mejor no? corríjanme si me equivoco; como dije, se apareció, me dio una mano, y terminamos en uno de esos lugares de los cuales siempre huí. Malos olores, caras de pocos amigos, suciedad, mujeres de no muy buen vivir, creo yo, animales, de las dos clases, de los que son por naturaleza, y de los que son por poca entereza. En fin, un local al que no asistiría con mi abuela precisamente, ni con ningún ser a quien le tenga un poco de cariño.
Pero bueno, por esas cosas de la vida, ahi me encontraba yo, ingreso, frunzo el ceño, guardo en mi bolsillo trasero la cadena de oro que mi abuelo me dió años atrás, meto las dos manos en los bolsillos del jean, y camino como si pudiece moler a golpes a cualquier desventurado que se cruzara por mi camino. Me miran? Si, todos, creo que saben que no soy uno de ellos, me comienzo a preocupar, sin dejar de presionar mis dientes ni abrir mucho mis ojos claro está, llego hasta el final del pasillo y respiro hondo, como si hubiese corrido una maratón, quizás dos, tomo una silla, me siento, y al girar mi cabeza para pedir algo de alcohol para calmar mis nervios, al fondo del corredor, veo dos luces que se van acercando lentamente, intento no darles importancia, hago mi orden, y justo cuando me disponía a sacar mi billetera veo que el resplandor ya casi no me dejaba ver, volteo y eran dos individuos uno mayor, de la edad de mi papá quizás, y otro con un par de años por encima mío, (creo yo) comienzan a conversar conmigo, y son buenos, lo veo en sus ojos y lo siento en su alma. Una vez escuche que los ojos son la ventana del alma, es algo que retumba en mi cabeza a diario y de lo que estoy plenamente convencido. Eran buenos, y solo querían conversar, se sentaron conmigo a mi lado, ordenaron unas cervezas y comenzaron a contarme de sus vidas como si de amigos de años se tratara.
Cervezas vienen y van y la conversacion se convierte en mas una seria de confesiones que terminarían con mi cabeza dando vueltas y mil ideas en ella. Y es aqui donde deseé por enésima vez poder detener el tiempo, eran dos individuos con millones de ideas y cosas por contar, y todo iba muy rápido, se trataba de dos personas sin muchas oportunidades, sin mucha suerte, que a pesar de que la vida mayormente no hacía mas que mostrarles la espalda salían adelante y luchaban por lo que creían, tenían trabajos muy duros y poco recompensados, pero aun asi seguían adelante, y lo más importante sonreían.
Con mi libreta de notas en el bolsillo ganas no me faltaban de sacarla y apuntar casi todo lo que me decían pero no es algo agradable creo, yo sabía que por mas que escribiera todo lo que recordaba apenas llegara a casa iba a ser imposible poder plasmar todo lo que vivi y sucedio en ese momento.
Si tan sólo pudiece detener el tiempo y como un pintor pintar un paisaje mientras este se mantiene estático, yo apuntar en mis notas lo que siento y pienso en todos los momentos de mi vida, sería genial, sería increíble. En fin, esa tarde, que culminó ya en la noche, creo que aprendi muchas cosas y entendí muchas otras; un libro jamás se juzga por su portada, por mas trillado que suene es muy cierto, en ese lugar al que llegué practicamente arrastrado por mi primo me encontre con sorpresas que ni en el rincón mas limpio de mi hogar hubiese encontrado; y creo que todos merecen una oportunidad, ahora que me siento frente a mis notas y leo y escribo solo pienso en la manera de ayudar a esas dos almas, solo pienso en negocios posibles para ayudarlos a salir adelante y en lo injusta que a veces es la vida, cuando algunos tenemos tantas cosas y no las valoramos y otros tienen tan poco y anhelan mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario