martes, 13 de julio de 2010

.carta a mi mismo

Querido Manolo:
Decidí dejarte porque me cansé de todo esto. Comprendo que al hacer esto, pues te quedas sólo y ahora tendrás que tomar tus decisiones sin que yo interfiera.
Tomé la decisión porque te rendiste, porque luchaste casi dos años en vano, porque las paredes son testigo del dolor que pusiste en tus puños por las puras, porque no guardaste la calma ni la compostura jamás. Te abandono porque, tontamente, creíste que las cosas seguirían con la marea, porque creíste que luchando en secreto todo sería más fácil, porque pensaste que solo podrías solucionar todos los problemas. . . porque NUNCA buscaste ayuda. Te dejo porque en tu cobardía me demostraste que no eres digno de mí, porque tuviste miedo cuando debiste demostrar valentía y porque demostraste valentía cuando alguien trato de ayudarte.
Decido alejarme de esta manera porque no supiste mostrar sensibilidad cuando debiste hacerlo, porque no diste un abrazo cuando debías, porque te avergonzaste de tus propias lágrimas y porque tú me abandonaste cuando las cosas se pusieron más difíciles. Te dejo porque sé que todo seguirá igual conmigo o sin mí. Te dejo porque sé que quizá necesitas acomodar tus ideas solo, que quizá necesitas golpear más paredes, llorar un poco más sin que yo te vea, y respirar profundo y sentir el aire fresco una vez más. Te dejo porque sé que me extrañarás y que tratarás siempre de buscar el norte y arreglar tu vida. . . y sabes que cuando eso pase, estaré siempre ahí para ti, porque tú, y nadie más que tú. . . sabe donde encontrarme. . .

-tu alma-