miércoles, 24 de marzo de 2010

sueños

Acabo de despertar por un sueño, uno de esos de los que no padecía hacía mucho. Por momentos pienso que tu padeces lo mismo que yo, que te pasan las mismas cosas y tienes los mismos sentimientos, y es en situaciones como esta es cuando tomo con ansiedad un vaso me paro al costado de la jarra y lo lleno y tomo un millón de veces para ahogar la culpa, el deseo y la esperanza.

Te vi en una casa que no era tu casa, con una familia que no era tu familia y con una cara que es la que siempre he visto en ti, estábamos estudiando creo, y para variar, por estas cosas raras de los sueños, había una mezcla de amigos, un par de la universidad y otro par del cole. La situación era la misma, o bueno la misma que hace algún tiempo, simplemente no podía mirarte a la cara, te hablaba balbuceando y mirando a tus pies, tenía miedo de que una lágrima rodara por mi cara si es que llegaba a cruzar mis ojos con los tuyos.

El resto del sueño quizas no tenga sentido pues es solo esto lo que me hizo levantar, es esta la parte que mas me conmovió y que me trajo aquí ahora a escribir. No se trata de la situación el hecho, esta vez no hay meollo, solo estamos tú y yo, es esto lo que me duele mas, este sentimiento que creí que había desaparecido, creí que ya no existía y que jamás lo volvería a encontrar en mi camino, solo puedo decirte que es horrible, quisiera no tenerlo, deshacerme de él y de ti. No quiero volver a tenerte miedo, ni sentirme menos cuando te veo, ni tener pena ni lástima, ni por mí, ni por lo que fui, no quiero que provoques en mi eso que antes me volvía loco, no quiero desconocerme de nuevo ni hacer cosas que me lleven a olvidar en que creo, no quiero que me controles sin controlarme ni que me embeleces sin tocarme y si para eso debo retroceder el tiempo y evitar que te confundas y me sonrías que asi sea.

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