viernes, 26 de febrero de 2010

Este lugar de nuevo

Quizas ha transcurrido un año desde que pisé el último aeropuerto por última vez, ir a estos sitios siempre me trae recuerdos o memorias, me remonta al pasado y me hace pensar en el futuro.
Ahi me encontraba yo, considero que ese fue el dia cuando deje ser un niño y me volvi un hombre, me gusta pensar que ese dia madure, yo me entiendo solo. Ahi me encontraba yo diciendo adios a mi familia dando la espalda y caminando hacia la sala de embarque, mi papa tocandome la frente pidiendome que me cuide, veia en sus ojos que queria soltar un millon de palabras, darme un millon de consejos y recomendarme un millon de cosas, pero solo atino a tocarme la frente, mirarme y decirme buen viaje, como si supiera que estaba listo para mi nuevo rumbo. Por otro lado mi mama queria contener sus lagrimas pero no pudo me abrazo y solo te me dijo te quiero mucho mi bebé, creo que para ella sigo siendo el menor, la solté y me despedi uno a uno de mis hermanos los abrace y no dije nada mas que -cuidate man. En cuanto a Brunella, no pude mirarla a los ojos simplemente no pude, mi hermanita es hermosa y la adoro, tiene unos ojazos, siempre la fastidio, le digo que parece una mosca, y me encanta mirarla a los ojos por horas de horas, pero esta vez me fue imposible, sus ojos vidriosos simplemente me hundían aun mas la daga que ya tenía en el corazón. La cargué, le di un beso y le dije te amo Brune, sus manitos me abrazaron del cuello como si quisieran ahorcarme y con un llanto sollozo me dijo -no te olvides de mi hermano. Eso me mató, simplemente me mató sabía que si me quedaba un segundo mas lloraba como una virgen magdalena, miré a mi papá, me entendió a la perfección, tomó a Brune, cogí mi mochila y moví la mano como diciendo adiós, con mis respectivos tres dedos en el aire, como siempre saludo o despido y dije cuídense, di la media vuelta y caminé sin voltear, las lágrimas, simplemente ya no podía contenerlas, corrían por mis mejillas. Aceleré el paso para que no me vieran y me acerqué a pagar el impuesto de salida, en la ventanilla estaba una chica muy bonita que en otra situacion hubiese intentado coquetear, ella me pregunto - estas bien? - y yo solo atine a sacar el dinero, si hablaba chillaba, me dio mi ticket y me fui aun mas rapido que como llegué.

Una vez en el avión me encontraba mas calmado, pero mordía mi lengua para que las cosas no se pusiesen peores, me coloqué mi ipod y automaticamente puse a ¨Blink¨, esto me va alegrar, pensé.

Dormí casi todo el viaje como un bebé, cuando finalmente llegué a Madrid ahí estabas tú junto a Isaac, Juanjo, Alvaro y Romulo, los saludé a todos en fila, tú estabas al final, te abracé y cargué, hacía meses que no te veía, estabas como siempre, hermosa, flaca, como siempre me haz gustado, bronceada porque habías estado en Ibiza, tus zapatillas converse moradas, jamás las olvidaré, fue por tí que finalmente decidí comprarme las mías azules, lástima que ya no estabas conmigo para verlas, tus leggins negros y tu polo morado con verde con el hombro izquierdo descubierto que tanto me gustaba. Pero mi gran sorpresa fue tu pelo, jamás me han gustado las chicas con el pelo corto, lo sabes, pero en tí con ese cerquillo y esa vincha verde, eran simplemente perfectos, te vi y estoy seguro que si no hubieses sido ya mi enamorada te hubiese pedido en el acto que lo fueras. Y justo aquí es cuando me pregunté - la beso?- no sabía que hacer tenía a tus papás al lado y jamás me habían visto, no sabía si tu papá era celoso o no, no sabía como iba a reaccionar, no quería que el su primera impresión fuese ver a un completo extraño cargando y comiéndose a su hija en sus narices, asi que solo te cargue te susurré al oído -nunca mas nos separemos-, bastó solo eso para que quebraras en llanto y ahi te amé aun mas, amaba verte llorar, no porque me gustase que sufrieras, sino porque eras la persona mas pura del mundo cuando lo hacias, eras vulnerable y sentía que solo yo podía protegerte.

Caminamos hacia tu carro de la mano, metí mis maletas y nos fuimos todo el camino hasta tu casa solos, los chicos iban en otro carro y tus papas en otro diferente, porque tu saliste de trabajar y te fuiste defrente, recuerdas?. Todo el camino íbamos escuchando canciones y cantando mientras que tu de rato en rato botabas una lágrima mas, de alegria, solías decir.

Cuando finalmente llegamos a tu casa, era un mansión, jamás me imaginé que fuese tan grande, ni que tus padres fuesen tan acomodados, bajamos y recién ahi reparé que había perdido por completo la nostalgia de dejar a mi familia atrás, era como si me hubiese sacudido de ellos apenas subí al avión, todas las lagrimas?, todo el llanto?, brune?, donde habia quedado todo eso. Fue en ese exacto momento en el cual me di cuenta que tu eras la mujer que podía levantar mi mundo, hacerme olvidar todo lo malo y sacarme una sonrisa desde adentro, muy triste iba a ser unos meses mas tarde cuando descubriese que eras mi protagonista y antagonista a la vez

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