lunes, 15 de febrero de 2010

Alejandra

Era increible, una flacota, era demasiado hasta para mí, simplemente la vi y no pude parpadear ni una sola vez desde ese momento, no quería desperdiciar ni un microsegundo al lado de ella, y si dejaba de mirarla asi era como lo sentía.
Mis ojos ven el mundo de otra manera, siempre lo he pensado, ahora mas que nunca, no podía creer que Armando no la viera tan buena como yo, hasta le zampé un lapo en la cabeza cuando me dijo por tercera vez, con cara de brother ya no me preguntes, que no le parecía buena, simplemente no entendía que sucedía conmigo. Pasaron los dias y seguía sin entender, mi lista de amigos se terminaba y las respuestas positivas en cuanto a Alejandra seguian en cero. Hasta que llamé a Alvarez, uno de esos amigos que era profundo, siempre bueno y dispuesto a darte una mano, pintaba, escribía, decía que quería ser arquitecto, habia ganado un par de concursos de poesia y tocaba guitarra, era un gay!, era un gay de lo peor, pero no me malentiendan, era un feo maricón, pero gustaba de las mujeres tanto como yo, es solo que, nose como llamarlo, creo que estaba muy en conexión con su lado femenino.
En fin, la situacion es esta, lo llamé y le dije que viniera a tomarse unas chelas a mi jato, llegó el muy chivo y empezó a filosofar de sus mariconadas de toda la vida, yo comencé a reír, como siempre lo hacia, de lo gay que sonaba, cuando por fin terminó, le dije -man tengo una pregunta, que te parece esta flaca?- me senté en mi computadora y busqué su foto en facebook, ahí estaba ella, Alejandra (el apellido mejor lo dejamos de lado), la mujer mas hermosa que hubiese visto, y lo primero que dijo el homosexual de Alvarez fue -es una buena chica- y yo -what?- le pregunte como todo un macho cavernario -que no le vas?- y él respondió -no es eso hay mucho mas en ella que solo eso, es una buena persona se le ve en los ojos- yo no podía pensar en nada mas en ese momento que en lo mala idea que era haber llamado a Alvarez, pero luego él dijo -y lo que te gusta de ella es que no es una de esas chicas con las que siempre sales y luego botas, esta es una chica con la que quieres algo serio y es por eso que te gusta, no es ninguna cojuda que va a dejar que tú le hagas la cagada como siempre sueles hacerlo.
En ese momento me invadieron unas ganas locas de molerlo a golpes, pero solo atiné a asentar con la cabeza y sacar una sonrisa a medias una de esas que uno da cuando la tía que mas odias te dice sonríe sobrino para la foto.

Chelas mas y menos terminamos conversando de otras cosas, cogió mi guitarra como siempre solíamos hacer y nos pusimos a tocar yo en mi teba y el con la guitarra, tocábamos bien juntos, siempre quize ir a un estudio con él, pero nunca pudimos coordinarlo bien.

Finalmente él se fue muy tarde como a las 4 de la mañana y yo me quedé solo en mi casa pensando en lo que Alvarez había dicho, estaba en lo correcto? Era por eso que nadie mas veía a Alejandra tan buena como yo? No entendía que sucedía conmigo, y ya no entendía si era mi paranoia o mi hipocondriaquez, (ya se que no existe esa palabra pero me entienden asi que no me jodan la vida!) pero si sentía algo raro cuando estaba frente a ella o sabía que la iba a ver, unos nervios extraños que jamas había sentido antes, era como si me hubiese transformado en un ser de esos que odio, un gay.

Al dia siguiente quedé en verla y ahí me encontraba yo, frente al espejo echándome gel, afeitándome los 4 pelos que habitaban mi mentón y pensando en que podía hacer para impresionarla en la primera cita. Que demonios me estaba sucediendo? Me lavé la cabeza, para sacarme el gel -es demasiado- pensé.
Me subí a mi carro y camino a la cita pasé por una floreria, frené como si estuviese a punto de atropellar al Papa Juan Pablo II, en seco, y sin importarme quien tenía atrás, después de un par de mentadas de madre por parte de los que tenía detras mío, busqué donde estacionarme, bajé del auto y entré a la floreria, no era yo, estaba poseido, un ente super hiper homosexual manejaba mi cuerpo. Me dirigí directo hacia una sala como si supiese lo que estaba buscando, vi los girasoles y como si fuesen mi flor favorita, cogí un par, los llevé a la caja y le dije a la señorita -envuélvalos en yute por favor- what?- pensé -yute?- yo como mierda se que es eso.
Salí de la tienda tan rápido como entré, me sentía un poco avergonzado conmigo mismo, decepcionado quizás, subí a mi carro y tomé rumbo hacia mi destino, sudaba como un chancho, y temblaba como un chancho a punto de ser vuelto chicharrón, pensar ahora que seria una de las noches mas interesantes de mi vida.

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